Reportajes olvidados. Eduardo Herrera - Diario Aquí Maipú

    Author: Tito Naddeo Genre: »
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    Reportajes olvidados.

     Eduardo Herrera y Catalina Mapelli Cepeda. (1876 -?)

    Diario Aquí Maipú.

              Eduardo Herrera, un criollo de ley, llegó a estos pagos desde muy joven, su larga historia está resumida en este pequeño diálogo que él nos relata:

      “Les voy a contar mi vida desde los momentos que más recuerdo. Tendría yo unos veinte años cuando me escapé de los pagos donde estaba trabajando y una Comisión comandada por Juárez Celman nos agarró a mi hermano y a mí, después de unas gestiones – me hicieron pasar por menor- haciéndoles creer que éramos mellizos de dieciséis años. Más tarde, un comisario llamado Rogelio Márquez, me dijo, vamos conmigo, muchacho que el año que viene te salvás de la milicia.
    Allí me incorporaron al Ejército, recuerdo que me hacían atender los caballos. Estando incorporado fuimos a pelear a Curumalal, aquí está la medalla que me dieron”. Nos la muestra orgulloso. “Me acuerdo que al frente de las tropas iba un tal Luis De Negri, éramos como setenta mil hombres y cuando ya estábamos por largar la lucha, un chileno se acordó que éramos hermanos, pa’ que íbamos a pelearnos”.
    “Allá por 1905 me casé con esta vieja antigua” dijo riendo, Catalina Mapelli Cepeda, “que me acompañó toda la vida, he recorrido toda la República Argentina y nunca encontré un mal hombre en mi camino, porque supe respetar, criado a la antigua, con un respeto grande por los mayores”.

    ¿A que se le llamó Curamalal?
    Eran todas sierras, no había nada más.

    ¿Cuántos hijos tuvieron?
    “Once, dicen que son míos”, y rió a carcajadas.

    ¿Cuándo vino UD. a Maipú?
    "Mire, cuando yo vine acá, vine con mi abuela y fuimos a vivir al campo de Ferrari, después pasamos a lo Barrionuevo, estando allí fue cuando me sorprendió la partida de Juárez Celman y nos metieron preso, estaba por hacer una revolución al Gobierno. Más tarde estuve con Alberto Serantes dueño de una estancia en estos pagos. En esos años lo mataron a Pastor Luna. Se dice que éste gaucho bailó con la novia de otro gaucho y en éste baile lo peliaron entre dos, a Luna lo había traído a estos pagos un tal Areco, al día siguiente haciendo una recorrida por el campo halló a uno de los que lo había atacado y le dijo: Terminá de carniar que te vía matar. El otro comenzó a dispararle, pero al final Pastor Luna lo mató y dispués lo degolló. El Alcalde de ése entonces, lo mandó a fusilar. Ahí está enterrao en la Estancia “Yamahuída”.

    ¿Cómo era Maipú, cuando UD. lo conoció?
    “No había nada, eran todos rodeos de ganado de Madero. Después se empezó a formar el pueblo, recuerdo que había una capillita chiquita y la Plaza estaba rodeada de cadenas gruesas. Estos pagos eran todos duraznillares, puro campo.”

    ¿En que trabajó toda su vida, Abuelo?
    “Siempre hice trabajos de campo, también fui ayudante de albañil cuando se terminó de construir la iglesia, después entre en la Intendencia, primero de barrendero, a los dos años manejé una máquina barredora, más tarde fui cuidador de los Juegos de la Plaza, y lo último que hice fue hacer café para los empleados de la Intendencia. Me dieron una pensión y con eso vivo".

    ¿Qué momento recuerda con mayor gusto de su paso por la milicia?
    “Cuando íbamos para Curumalal llegamos al Tandil cerca de la entrada del  sol. Nosotros todos asustados a lo que veíamos la Oficialida’ preparándose. Esa noche dormimos dentro de los vagones, no nos querían largar a tierra de miedo a que nos disparáramos. Nos trajeron unas damajuanas de vino y unos panes y se nos jue’ el susto.”

              Más tarde nos mostró un documento que dice; “Al soldado Eduardo Herrera por su  actuación como soldado en los hechos de Curumalal” firmando su baja el Jefe del cuerpo Gutiérrez y Tomás Novillo, Comandante, recordándose, además al General Luis María Campos. Capitán Luis De Negri, Teniente Tiscornia, Subteniente Barreto, otorgándosele una medalla que  al reverso dice:"En homenaje a los jóvenes soldados de veinte años. 1896".

              Su historia es tan larga que apenas si pudimos extractar estos principales pasajes de su vida. Vaya pues nuestro profundo agradecimiento a éste abuelo que es un pedazo de nuestra historia.



     (Periódico “Aquí Maipú” - 26 de setiembre de 1968.)

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