El progreso te sacudió viejo Otamendi Por Rogelio Hann.

    Author: Tito Naddeo Genre: »
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    El 26 de septiembre de 2011 se inauguró el Patio de Ceremonias de Plaza Alvarado. Con él la plaza quedaba completa. El Amigo ha querido recordar, con el artículo que publica a continuación, el viejo estadio de fútbol que allí existió hasta no hace muchos años atrás, como un homenaje a todas las glorias de nuestro deporte que por allí pasaron.

                   Como en el tango, chapas, arpilleras y después…cancha de fútbol, con pasto natural, cuántas veces sin guita en los bolsillos, nos tirábamos de panza, para vichar por los agujeros de las chapas o de las arpilleras, a nuestros ídolos de esos tiempos.




                    En tanto los chafos que vigilaban el contorno de la cancha, por los colados, nos miraban de costado al pasar, mientras uno le decía al otro:

    -        -  Déjalos que miren, pobres botijas de bolsillo flacos y esperanzas gordas. –
    Arco que daba a calle Laprida en el viejo estadio "Ricardo Otamendi" (Plaza Alvarado)
                    Viejo Otamendi, qué historia grande del fútbol de los pueblos encerraste en tu cuadrilátero; filigranas, moños, marianelas… y esa habilidad de potrero.


                    Quedaron para siempre sepultadas en tu suelo, trenzadas de viejas glorias; los Independiente, los Ferroviario, con Dolores, Castelli, Chascomús y algunos otros.

    Después vino el cerramiento, paredes de ladrillos, boleterías y tribuna para los chochamustodo un acontecimiento.
                    Cosas que pasaron por el Otamendi, son recuerdos que no se pueden terminar de enumerar. Las viriles trenzadas “a muerte” por rivalidad deportiva; los Newbery, los Independiente, los Deportivo, los Atlético, los Boca, y algún otro (los River).

                    Selecciones que hicieron sentir su poderío, ante equipos muy superiores, en los papeles. Cuántos domingos nos llenamos de buen fútbol, con esas figuras del pasado, muchos venían por “la comida y el pasaje”.

                    Así, como tantas cosas que se fueron, se fue el viejo Otamendi, que ya es historia en nuestro pueblo.  Una página más quedará archivada, para el recuerdo de los maipuenses.

    Como resistiendo al progreso, quedaron para morir de pie, cuando el tiempo lo disponga, dos añosos árboles encorvados por el peso de tanto fútbol,  como escondidos en un rincón, donde se unen Necochea  y  la nueva avenida Hipólito Irigoyen.

                    Hoy Plaza Alvarado, qué lindo nombre, quienes transitamos por ella recordaremos viejos apellidos.

    Pienso que un día, se levantará la imagen de un…
                                Futbolero.
                                                                                                      Rogelio Hann: Maipú 2011

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